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viernes, 21 de febrero de 2014

Nutricióname: Cata de aceite.

Esta mañana he tenido el placer de vivir una experiencia fantástica, y es que, para los que disfrutamos de la nutrición y además del acto de comer como si fuera el máximo placer, ha sido exactamente eso asistir a la conferencia que han dado en Lorca la Dra. Fátima Olea Serrano, Catedrática en la Universidad de Granada, sobre los Xenobióticos en nuestra dieta y la Dra. María Luisa Lorenza Tovar, Profesora titular de la misma Universidad, para iniciarnos en el "Análisis sensorial del Aceite de Oliva Virgen Extra".


Fátima nos comentaba grosso modo y resumiendo mucho sus palabras que la soja en nuestros hábitos alimentarios no es nada recomendable. Que si bien es cierto que la cultura asiática se establece en un entorno propio y que a los comensales que siguen los hábitos de esta gastronomía mantienen unos microorganismos intestinales adaptados al consumo de la soja y todos sus derivados y les resulta saludable, pero que extrapolar sólo la soja por si misma, no es conveniente, pues resulta ser un fitoestrógeno. Que no es otra cosa que un alimento con respuesta hormonal en nuestro organismo y que para los occidentales y más nosotros que somos mediterráneos, no resulta para nada un alimento que debamos mantener en la dieta por su carga hormonal. Resumía diciendo lo que siempre os comento, una dieta variada es suficiente para satisfacer las necesidades que tenemos. "Tenemos leguminosas fantásticas y unas técnicas culinarias para disfrutarlas de múltiples maneras, disfrutemos de la gastronomía que muchas personas en el mundo tienen como un referente".

En esta parte intervenía María Luisa, que nos ha dado la posibilidad de acercarnos a la actividad real que se realiza en un Panel de Catas profesional.

Desconocía por completo el modo en que se realizaba una cata de aceite, aunque cuando vivía en Madrid conocí a una persona que se dedicaba a esto, pero me imaginé siempre que sería más con pan y de modo más informal que algo que pudiera ser una salida profesional propiamente dicha. Mi ignorancia y la idea de no plantearse estas cosas era total.

La cata se hace a ciegas (sin conocer que aceite es cada cual, obvio) pero en este caso por la cantidad de asistentes no hemos podido hacerlo en los envases correspondientes. La prueba de los aceites se hace en copas de color azul, pues el color en la calidad del aceite no tiene nada que ver, pues es una característica propia de la maduración de las olivas y puede no interferir en sus propiedades. De este modo, y con unas copas azules anulamos la impresión obtenida a primera vista centrando nuestra valoración en el análisis sensorial del olfato y el gusto.


Como herramienta para hacer el análisis tenemos nuestros sentidos y debemos calificar cada una de las muestras siguiendo la Hoja del Perfil anotando los defectos si los tuviese y los atributos positivos del aceite.


Y como ocurre cuando vamos a las perfumerías que cuando olemos varias fragancias nuestro olfato se satura y debemos oler café para "resetearlo", en las catas de aceite se utiliza la manzana como neutralizador. Tomamos un trocito de manzana o un trago de agua y podemos seguir con nuestra cata.


Ha sido genial aprender unas pinceladas de algo que desconocía pero que me ha enganchado desde el minuto uno. Seguro que repetiré la experiencia. Gracias a Fátima y a Mª Luisa por dedicarnos su conocimiento y su paciencia. 

Y para todos los que hayáis tenido curiosidad alguna vez os animo a indagar más en la aventura de los análisis sensoriales de alimentos. Pronto espero poder hacer una de vinos propios de Murcia que es donde resido ahora, concretamente de Jumilla y aquí os contaré la experiencia como hago siempre.

lunes, 3 de febrero de 2014

Nutricióname: Para el pan de cada día... Una panificadora!

¿Sabéis lo que es sentir una adicción imposible a alguna cosa? La mía se llama pequeño electrodoméstico.

Ya hace algún tiempo tuve una panificadora, pero no sé si porque la marca que compré no era buena, pero no fue bien la experiencia. Así que esta vez he corregido alguna cosa que no me gustó de la primera y me he comprado otra.

Es una Panificadora Unold, una marca alemana, y por esto vienen todos los menús del robot en ese idioma, pero total estas máquinas siempre funcionan igual y son 4 palabras, así que no me ha frenado mi ignorancia de la lengua y también porque las instrucciones sí vienen en español ¡Ya tanto no me pidáis!


He elegido un modelo con el molde en vertical. Y es que, una de las cosas que no me gustó de la primera es que tenía dos aspas de amasado y no lo hacían correctamente. Habrá a quien le parezcan geniales, pero en mi caso... no estuvo a la altura. De modo que un recipiente más pequeño y un sólo centro de amasado me parecía más efectivo para trabajar las masas. Igualmente tiene capacidad para dos tamaños, de hasta 750g el pequeño y el grande de hasta 1kg (pero he leído en algún foro que los tamaños grandes en este modelo rebosan y dejan inservible la máquina. No sé si me atreveré a probarlo. Igual algún día que pueda estar pendiente del proceso). Además tenía un precio más económico (imagino que porque al ser vertical, está menos demandada), y eso me encantó también. Me he hecho con ella en mi página web de referencia para estos aparatos: AMAZON. Son rápidos en los envíos, puedes comprar modelos que en España no existen y que muchas veces son más económicos, el envío es gratuito y tienes la misma garantía que si compraras en una tienda. Cada vez más lo de hacer las compras por Internet me tiene encantado. No hay colas, puedes elegir tranquilamente desde tu sofá, te lo hacen llegar a casa y no tienes que aguantar las aglomeraciones ni las atenciones de algunos empleados que no te dejan leer con tranquilidad las características del producto. ¡Todo ventajas!



Hoy me ha llegado y hoy la he estrenado. Soy de esos que les queman las manos por probarlo. Mi primer proyecto un pan blanco básico y así ha salido el resultado. Ya os contaré mis nuevas creaciones y descubrimientos en este nuevo mundo en el que me adentro. Y si alguno domináis la materia y os apetece compartir experiencias sabéis que me encanta recibir vuestros comentarios.

viernes, 3 de enero de 2014

Nutrióname: Tarta de fin de año

TARTA DE NARANJA Y MERENGUE DE TIRAMISÚ


No hay una manera mejor de celebrar el año que haciendo lo que más le gusta a uno mismo, en mi caso, cocinar para los amigos. Esta nochevieja he sido el encargado de hacer el postre y quería sorprenderles con una tarta especial. Y ahora la comparto con vosotros, o al menos os animo a hacerla. Con un paso a paso y la receta completa.


INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO
5 huevos talla M
1 yogur natural
2 medidas de yogur de azúcar blanco
3 medidas de harina
1 medida de aceite de girasol
1 sobre de litines (gaseosa para bizcochos)
Colorante naranja de Sugarflair
Aroma en pasta de naranja de la marca HomeChef (3 cucharadas colmadas)


Enharinamos un molde y ponemos la mezcla a cocer. Yo lo hago en un robot de cocina con su programa postres. Básicamente porque gasta menos luz que el horno, pero podéis hacerlo donde queráis, no tiene mucho misterio. Poner vuestro horno con calor arriba y abajo y cuando esté caliente metemos el molde a unos 160º hasta que esté hecho que suele tardar como 40 minutos. Si ponéis el ventilador, bajarle 10 grados a la temperatura.

Una vez frío, se desmolda y podemos cortar el bizcocho en las partes que deseemos. En mi caso si no es de chocolate lo hago solo de un corte, porque las buttercreams suelen ser bastante azucaradas y es demasiado empacho. 

Además hice un almíbar con la misma cantidad de azúcar que de agua 100 ml / 100 g y le puse aroma en gotas de la marca Chefdelice de tiramisú, que es el mismo que le puse a la buttercream. Y con este almíbar empapé bien el bizcocho. Y lo cubrí con la primera capa de crema que es la que sujeta las migas y al enfriarse se queda más durita y podemos trabajar mejor.


INGREDIENTES PARA HACER BUTTERCREAM de MERENGUE
4 huevos talla M
225 g de azúcar
260 de mantequilla en pomada
Aroma en gotas de Chefdelice (a elegir el sabor, el mío de tiramisú)
Colorante verde de Sugarflair

Para hacer esta buttercream debemos separar las claras y ponerlas en un recipiente al baño maría con el azúcar. Sin dejar de batir esperamos a que se integre bien. 
Después y aunque esté en caliente, lo pasamos a una batidora de varillas y lo ponemos hasta que monte. Tiene que formar picos y se harán surcos al pasar la batidora, eso significará que está en su punto perfecto, entonces añadimos la mantequilla en pomada (a temperatura ambiente) y el saborizante al gusto y si queréis colorante para hacer las decoraciones (no varía el sabor).

Ya solo os queda paciencia para cubrirla y tener mucha creatividad. Para hacer los abetos usé una boquilla de estrella abierta de tamaño grande, haciendo primero la base del centro hacia fuera y cuando tenía el tamaño que quería empezaba a hacer al contrario , desde fuera hacia adentro. Pero no os apuréis que eso es práctica y si sale mal, coged la espátula, lo retiráis y volvemos a empezar que no pasa nada de nada.



FELIZ AÑO NUEVO A TODOS 
...y aunque esto tenga buena pinta, el mejor propósito es hacer algo de ejercicio y mantener una dieta equilibrada

lunes, 2 de diciembre de 2013

Nutricióname: CONCLUSIONES de un Vegano durante 21 días

Ya hace unos días que terminé el "estudio" más socio-emocional que científico que estaba haciendo, pero en fin, tiene su parte rigurosa y más PRO para los que la valoren.

Muchos me habéis preguntado el motivo que me ha llevado a cumplir que esta dieta que yo mismo me autoimpuse. La respuesta es algo compleja, pero voy a intentar explicarme. Como ya he comentado más de una vez, soy estudiante de Grado en Nutrición y Dietética Humana en la Universidad de Murcia y en parte esa fue la motivación principal. Leyendo temas de clase sobre dietas y alimentación muchas veces es imposible ni identificarse, así que te planteas ¿Hago las cosas correctamente? ¿sabré decirle a las personas que un día estén en mis manos del modo más correcto y cercano cómo deben actuar si así puedo ayudarles? Un poco fue eso. Me gustaba la idea de conocer que sensaciones sienten los pacientes cuando se someten a una dieta restrictiva. Puse esta pero podría haber sido otra. Qué dificultades encuentran a la hora de conseguir sus alimentos. Si puede permitirse una persona con bajos recursos económicos acceder a una nutrición adecuada con restricciones (veganismo, diabetes, celiaquía...), si es posible adaptarla a nuestra vida cotidiana en tiempos, familia, ocio... Además de si conocer qué nos conlleva a cumplir con éxito una dieta cuando la seguimos, y por cuanto tiempo tenemos esa motivación, si es pasajera, si debemos conseguir objetivos cortos y darnos un respiro. Esa es una de las cosas que aplicaré a mis pacientes. Es duro y muy desmotivador pensar que no vas a volver a comer chocolate o queso o magdalenas en el desayuno hasta dentro de 6 meses. Eso no hay mente humana que lo soporte. Yo el primero. 

Sumada a esta parte más enfocada propiamente a la nutrición también había una parte de superación personal. Yo soy una persona que vive prácticamente desde hace 10 años a una dieta permanente con intervalos. Para todos aquellos que no lo crean, mantener el cuerpo tal cual soy ahora mismo a mí me conlleva muchísimo sacrificio, pese a tener kilos de más. Y esto sólo lo entenderán aquellos que pasan lo mismo que yo, pero es algo que debemos aprender a sobre llevar. Cuido muchísimo mi alimentación, hago ejercicio regular y aplico mis cremas con colágeno para la piel, la hidrato y le doy cuidados. Hace algunos años yo llegué a pesar 198 kilos, conseguí perder muchísimos, y eso lo hice con una motivación enorme. Sin embargo reconozco que era más feliz antes, cuando no sentía complejos de mi físico. Me daba igual, asumía mi condición de gordo y vivía. No me preguntéis qué pasó, pero me empecé a encontrar incómodo en mi cuerpo y es en ese momento cuando empezó el sufrimiento del que os hablaba para mantenerme como os digo. Y aún con eso, no consigo sentirme como antes de que todo empezara. Es curioso, ¿verdad? Además, ponerme a prueba a mí mismo me daba mucho ánimo. Hay veces que nos gusta saber de cuanto somos capaces. Y si uno puede conseguir algo... TODOS PODEMOS! En esa parte estoy muy orgulloso. Sé que no es un gran logro, puede decir alguno, pero era el que yo me había marcado. También me gusta mucho el formato de vivencia que puso de moda Samanta Villar con sus "21 días", así que fusionando mi faceta periodística con todo lo demás, surgió el reto de ser 21 días como Vegano estricto. 

Con esto creo que la parte de motivación de por qué lo hice está resuelta, pero si queréis saber algo más, recordad que siempre contesto a los comentarios y que me siento afortunado cada vez que recibo alguno. Me hacen mucha ilusión.

En lo importante destacaría las cosas que he aprendido. He descubierto ingredientes que para mí eran desconocidos y poco a poco os he ido hablando de ellos: levadura de cerveza, soja texturizada... Y ya sabéis mi opinión sobre ellos y hasta como utilizarlos. Otra cosa a destacar como conclusión es que ser vegano está alcance de bolsillos de alto nivel. Con datos en la mano puedo decir que mi lista de la compra del mes se ha encarecido un 25 - 30% con respecto a una compra de alimentos para una dieta equilibrada. Desde luego que puedes filtrar y reducirla, pero es algo de todos conocido que son productos con un coste más elevado. Y con esto puedo decir que prácticamente todos los alimentos que se salen del consumo estándar: los celiacos o los diabéticos sufren esto cada vez que tienen que hacer la compra. 

También he sacado en conclusión que ser vegano requiere paciencia y técnica. Hacer una comida medianamente elaborada con un aspecto apetecible, es realmente laboriosa, y a veces resulta frustrante cuando tienes poco tiempo y no te apetece nada más que abrir la nevera y llevarte algo a la boca. Lógicamente también he visto reducido mi ocio debido a que limitas las salidas a lugares exclusivamente veganos. En ningún restaurante creo puedes hacer una comida equilibrada siguiendo estas directrices alimentarias, por lo que es un punto que hay que valorar. Ya hablé al principio de todo lo que se comentaba en foros y en algunas páginas web dedicadas al veganismo. Es sin duda la consecuencia a un estilo de vida, y no al revés. La manera de pensar en no participar de lo que ellos creen un sufrimiento en la matanza del animal, les lleva a consumir estos ingredientes y excluir el resto, por eso las personas que son veganas tienen un fuerte convencimiento sobre sus ideales que les aporta la motivación suficiente para conseguir llevar una dieta tan estricta.

Quiero agradecer también todo lo que me han ayudado en las recetas y en conocer un poco mejor su mundo a los chicos de "DIMENSIÓN VEGANA" es una web fantástica, y hacen platos excelentes, porque realmente, los platos saben muy ricos eso os lo aseguro. Tienen un canal de youtube y en su web podéis conocer más acerca de su cocina y su modo de pensar. Han sido muchas las webs de consulta, y he pasado muchas noches leyendo en foros y artículos de alguna revista especializada, pero sin duda ellos han sido gran fuente de inspiración. Por eso, gracias.

En cuanto a las tiendas de productos específicos, comentamos algo en los posts pasados, pero me quedó pendiente ir a tiendas específicamente veganas, pero como la sección sigue adelante con nuevos alimentos que os iré descubriendo y recetas sobre platos que se me ocurran, un día haré un post dedicado a ellos... ¡Cuando menos os lo esperéis!

Durante los 21 días ha habido momentos para todo. He estado bastante cansado especialmente los días que solo tomaba verduras, o hacía comidas más ligeras y creo que ese ha sido mi pecado de la última semana, que para no sentirme así, abusé de los hidratos. Porque no encuentro otra explicación a subir 1700g después de haber perdido 2100g las dos semanas anteriores, pero ahí queda el dato. Me mejoró bastante la regularidad intestinal, y me encontraba mejor en las digestiones, tengo que apuntar que eso es algo que me encantaba. No sentir la pesadez tras las comidas ha sido lo mejor de todo. 

Las analíticas os las dejo aquí abajo para que podáis compararlas si sois más curiosos o algún lector es entendido en el tema. Y si quiere dejar su opinión profesional... Encantado!


Las han revisado un par de médicos y la conclusión que me han dado es que realmente están bien a pesar de haber variado. Igualmente me comentaron en ambos casos que para obtener algo fiable en una analítica tras un estudio de alimentación, esto debe hacerse pasados unos 2 meses mínimo, por lo que la importancia que puedan tener mis datos de tan solo 21 días pues no es muy relevante.


A mí lo que me dejan ver es que se han modificado bastante, pero eso es mi juicio y también creo que si hubiera seguido mucho tiempo esta dieta, habría derivado seguro en algo más grave, no sé si psicológico, ¡pero algo raro! No olvidemos que soy una persona joven, sin patologías de ningún tipo y que por lo tanto, en sólo 21 días no debería causar un desastre, como es lógico. Yo las subo para que veáis que están los datos, aunque claro, he subido un recorte.

Ya os dije que estuve en una conferencia con un neonatólogo y que su conclusión final fue la misma que quiero transmitiros yo también, una dieta equilibrada es la mejor forma de obtener los nutrientes que nuestro cuerpo necesita. Y si la combinamos con ejercicio regular moderado, es la clave del bienestar. Quedaros con esa regla, porque el sentirse bien por dentro da buen resultado a todo lo demás: mejora la piel, nos hace sentir menos hinchados, menos cansados, dormimos mejor, estamos de mejor humor y hasta más cariñosos. Una alimentación sana es la energía de nuestro día a día.

Ha sido genial poder contar mis sensaciones, aprovechar la cercanía que da un blog y su facilidad para registrarlo todo. Me alegra haber empezado el experimento y mucho más haberlo concluido y con éxito. Además, después de acabar ¿sabéis lo primero que comí? Una tostada con queso curado y durante el día sólo pensaba en comer atún y morcilla. No me preguntéis por qué, pero mi sensación era esa. Y os apunto que me di el capricho. Espero que hayáis disfrutado leyendo mis conclusiones y si se me ocurre algo más destacable, modificaré el post para que no se quede nada en el tintero.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Nutricióname: Hasta el último día de Vegano

No sé que ha sido exactamente lo que ha pasado por mi mente cuando he terminado con el experimento de ser vegano durante 21 días, pero cuando me he metido en la boca la tostada con tomate y queso del desayuno después de la analítica, me daba la sensación de que estaba haciendo algo malo. Y me he sentido inseguro durante unos segundos y eso que estaba deseando poder comer algunas cosas. Pero incluso ahora, que ya he tenido la posibilidad de probar algunos alimentos que añoraba mucho como sobrasada (que era lo que más echaba de menos... creo que soy adicto), queso, leche con cacao, atún... siento que no estoy comiendo bien. Sinceramente no me lo explico, pero pienso que es por la sensación de abrir la nevera y poder coger lo primero que hay, sin pensar. Y creo que es porque hacerlo impulsivamente, que me hace sentir inseguro.

El menú de los últimos días ha sido como hasta ahora, cenas y comidas alternando platos como: papas cocidas con veganesa y picante, verduras al vapor, calabacín al horno, alcachofas con veganesa, muchas y muchas tostadas de pan y para los desayunos batidos de soja con chocolate y bizcocho y de vez en cuando frutas, sobre todo plátanos. Salvo el domingo, que debo confesar que estuve en una celebración y me salté mi estricto experimento hasta ese momento y comí fuera de las ensaladas y alimentos veganos: una croqueta de pollo, tortilla de papas, mayonesa, atún en la ensalada, un vaso de leche y un trozo de pastel de cumpleaños que era de chocolate y nata. Faltaban pocos días y fue más por compromiso de no faltar al evento que era importante para mí a nivel afectivo, que por no aguantar, que llegado a este punto, me había demostrado a mí mismo la voluntad que tengo de conseguir mis propósitos. Pero compensé con la cena y al día siguiente comiendo verduras sin más.

Os informo que en todo momento he tomado notas de las sensaciones que he tenido a fin de haceros partícipes de todo, los datos que me han parecido importantes y el peso. Y aunque hasta que no tenga los resultados médicos de la analítica no haré el post resumen con los resultados y conclusiones sobre todo el proceso, me ha llamado algo mucho la atención: He subido 1700 g de peso esta última semana. Y viendo las situaciones que se han dado que hayan modificado tan drásticamente mi bajada de peso son: que tomé abundante cerveza el día de la celebración, que no descansé en mi casa, ni pude seguir mi rutina de ejercicio caminando, que no fui al baño lo que me correspondía por estar fuera de mi hogar, o que comí exceso de hidratos (por menor complejidad a la hora de prepararlos que ya os conté que tuve que planificarlo). 1 kilo 700 gramos es bastante para engordarlos en una semana y más si analizo la dieta que he llevado, pero me volveré a pesar mañana a ver si hay variación. ¿Es posible que el cuerpo se acostumbre a nuestra ingesta y tome reservas por si le faltases nutrientes en algún momento? Recuerdo que cuando he seguido dietas para reducir mi peso, éstas se modifican semanalmente y como futuro nutricionista aprenderé el fundamento científico del por qué de esto, pero ahora mismo no sé daros una explicación certera a esta razón. Deduzco, por propio pensamiento, que dado que el cuerpo se modifica siempre en vistas a futuras adversidades, asimilara los nutrientes y los reservara por si tuviera carencias posteriores, pero no es algo que me convenza demasiado. Preguntaré al respecto y en el post final os daré respuestas.

Me siento satisfecho. Y me alegra mucho saber vuestras inquietudes con respecto a mi actividad también. Os doy las gracias a todos los que habéis participado de un modo u otro ayudándome en estos días como vegano. Ha sido una experiencia que ha dejado muchas cosas buenas y alguna que me hace reflexionar, pero eso lo contaré en unos días.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Nutricióname: Muuuuchos días de Vegano. Del 13 al 17.

No me he ido dejando atrás el esfuerzo amigos! Sigo con el proyecto vegano todavía y ya con lo que me queda.. con vistas a cumplir mi objetivo satisfactoriamente. Lo único que he estado unos días fuera de mi casa y no he tenido la tranquilidad ni el acceso al ordenador tan rutinariamente como acostumbro. Pero traigo un montón de cosas que contaros. Lo menos importante el menú de los días, que me he ido mandando a mi propio email para no olvidar todos los alimentos consumidos. Así que lo pongo de manera muy esquemática y seguimos.

13:
En el desayuno, bizcocho y zumo de naranja.
La comida, de nuevo gazpacho viudo y tostadas de pan.
Y en la cena, tostadas de salmorejo, un boniato al horno con chorrito de aceite y sal y unos frutos secos. Y de postre, un zumo de naranja, algo de muesli y chocolate puro.

14:
Sin desayuno.
En la comida, pasta de verduras con fritada de berenjena y parmesano de anacardos (como veis en la foto).
De merienda, un trozo de bizcocho de naranja y fruta confitada.
Y en la cena, gazpacho de verduras.


15:
De desayunar, un gran trozo de bizcocho y batido de soja con chocolate.
Para comer, risotto de berenjena con tomate y un poco de pan tostado.
Verduras al vapor y pan tostado para cenar, y como postre, bizcocho de naranja y bebida de soja con chocolate.

16:
En el desayuno, bizcocho, bebida de soja con chocolate y un plátano.
De aperitivito, unas tostas con pisto de verduras
Para comer, deliciosa paella de verduritas y cerveza en abundancia (lo de hoy era una festividad y me dejé llevar).
Y en la cena, un plato de gazpacho viudo con verduras y un plátano de postre.

17 (ya de vuelta en casa):
De desayuno un clásico, batido de soja con chocolate y una mini porción de bizcocho que me quedaba.
En la comida, un aperitivo de humus con tortas de trigo y de plato principal un generoso plato de pasta de verduras con salsa vegetal picante.
Y en la cena, me voy a preparar unas hamburguesas de soja y de guarnición un poco de calabacín al horno con tomate.

Ahora bien, lo más complicado de la situación de ser vegano y pasar tiempo fuera de casa es que tuve que planificar el menú días antes, y encima tampoco podía tener la disponibilidad que tengo en mi casa para hacer compra eventual si necesitaba algo. Iba a estar ocupado y tampoco conocía bien la zona. Siempre os digo que es lo más complicado del proceso: la elección del menú, lo laborioso que es y la poca disponibilidad de algunos ingredientes. Además lógicamente de que no me iba a ir cargado con todo tampoco. 

Me encontré con que uno de los días tuve que comer fuera y los anfitriones se ofrecieron a hacerme paella de verduras, lo que fue realmente un detalle, porque no tenía ganas de pensar nada más, ni tampoco de hacerlo, y había entrado en un bucle de repetición de menús. Gracias también que coincidimos bastantes vegetarianos en el evento y de ahí la posibilidad de optar al plato, pero se me iban los ojos detrás de la tortilla de papas que había de tapas y de unos calamares frescos frititos que pusieron, pero ya queda menos.

Os adelanto también que cuando cumplí 13 días me volví a pesar, y había bajado 1.100 g por lo que aunque no es el objetivo, esta dieta me ayuda con la línea. Ya llevo 2.100 g de pérdida registrados. A veces me cuestiono si puede ser que esté perdiendo masa muscular en lugar de grasa, que es lo que realmente importa perder, no tanto el peso total por mucho que nos obsesionemos, pero no tengo un plicómetro a mano para poder comprobarlo (es la pinza para medir los pliegues adiposos en nuestro cuerpo), de modo que tampoco puedo darle más importancia a este dato, aunque me habría gustado dársela.

De sensaciones generales, todo va fenomenal. Es verdad que tengo momentos de bajón anímico y me encuentro algo flojo, pero en cuanto hago alguna comida fuerte como el gazpacho o los platos de pasta, me repongo enseguida. Eso lo noto sobre todo los días que intento pasar con verduras sin más. Flojo del todo. Y es que comer exclusivamente verduras, no es para nada saludable.

En estos días además acudí a una conferencia del Doctor Joaquín Susmozas, neonatólogo del Hospital de la Arrixaca en Murcia que acudió para hablar sobre la nutrición en bebés prematuros de bajo peso (BPBP). En ella comentó, entre otros muchos datos interesantes, cuando no era apta la leche materna para un BPBP y en el turno de preguntas al finalizar la sesión quise conocer su opinión al respecto sobre la calidad de la leche materna en la etapa de lactancia de una mujer vegana. El Doctor ya nos había comentado que simplemente por ser un BPBP debían ir suplementados en la alimentación que siguieran, independientemente de los hábitos de consumo en la alimentación de las madres, pero que en la gran mayoría de los casos que se encuentran de disminuciones de peso intrauterino es debido a una deficiencia proteica en la alimentación de la madre. A lo que añadió, que por muy concienciados que vivan los vegetarianos o veganos o por más que se nos inculque esta tendencia como saludable, una alimentación restrictiva nunca es la mejor dieta a seguir. Y menos cuando estamos en situaciones fisiopatológicas específicas como pueden ser estados de maternidad o lactancia, edades muy avanzadas con requerimientos específicos, o enfermedades en momentos puntuales o crónicas.

Dentro de poco termina el proceso, y ya tengo cita con el médico para hacerme las analíticas al finalizar el proceso. ¿Alguno intuye que valores pueden haberse modificado más? Sinceramente creo que no habrá diferencia. Y esto, me resulta bastante curioso también como resultado. Pero ya lo veremos.

Además haré un post especial de resultados y conclusiones pasados unos días de abandonar el proceso también, y así ver con perspectiva todo el recorrido y de cómo ha sido la adaptación de nuevo a mi alimentación variada, si he sufrido reacciones gastrointestinales, o si mi cuerpo echaba tanto de menos la variedad como mi cerebro. Y claro está, de todas las motivaciones y conclusiones que he obtenido durante los 21 días del proceso.

¿Deseando leerlas? Yo al menos estoy deseando escribirlas.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Nutricióname: Días 11 y 12 de Vagano

A pesar de que no paso hambre, me siento como Edward Cullen alimentándose únicamente de animales en lugar de humanos (Para los no seguidores de la saga Crepúsculo, es un "Vampiro bueno" que no mata personas). 

He tenido momentos de flaqueza, debo reconocerlo. Más en las salidas fuera de casa que en mi controlado ambiente. Limita tanto la vida social cuando estás en un entorno que no comparte tu alimentación que, prácticamente no puedo hacer nada. He caído en la conclusión también de que si conviviese con alguien no habría más remedio que forzar a que comiese lo mismo que yo o no sería viable. Primero por el tiempo y espacio para conservar todos los ingredientes de cada uno (Mi casa no es un palacete... de momento), y segundo porque mi convicción no es tan fuerte y desde hace un par de días solo pienso en hacerme una hamburguesa grasienta, cubrirla de queso, ponerle sobrasada frita y ¡pa' dentro!

Últimamente me encuentro flojo, tengo mucho sueño y no consigo concentrarme. Es algo a lo que no le había prestado mucha atención, pero creo que sí está relacionado con la comida que tomo. Yo en periodos de exámenes y situaciones donde tengo que estar muy concentrado, intento no ponerme restricciones en la dieta. Tampoco me cebo, pero no tener la preocupación de la comida rondando, me ayuda a focalizar mis ideas. Creo que en parte esta dispersión viene derivada de la alimentación que estoy llevando. Y en cuanto al sueño no sabría decir, pero estoy bastante más cansado que hace un par de semanas.

El menú del día 11 para desayunar tomé bizcocho con zumo de naranja. Casi después un plato de calabacín al microondas con tomate y soja texturizada (¡Gran descubrimiento!) y unas patatillas que me quedaban de bolsa. Y al llegar a casa después del trabajo, más tarde de las 11, me daba tanta pereza preparar nada que cené 3 tostadas de pan con margarina y un trozo de bizcocho con compota. Un vaso de pepsi light sin cafeína y un vaso de zumo de naranja como postre con el bizcocho. Como veis, me creatividad culinaria muchas veces se ve resentida.

Y para el menú del día 12: Anacardos y nueces nada más levantarme y un poco de zumo. A pesar de ser domingo hemos tenido reunión de trabajo y tenía que dejarme hecha la comida porque igual surgía reunirnos en algún sitio. Al final he comido en casa y hoy si he innovado. Gazpacho manchego viudo de carne para comer, y en la cena una ensalada de tomate con frutos secos y picatostes de primero, y de segundo un plato de verduras (coliflor, brócoli y zanahoria) al vapor. Y no me apetecía fruta fría de postre con este tiempo y como no tengo muchas más opciones por casa: bizcocho con algo de chocolate y un poco de compota. 

Aunque yo pongo muchas veces lo de bizcocho, no penséis que me cebo tanto. El tamaño de bizcocho que hago es de un plato y me dura cerca de una semana. Es verdad que como muchas veces, pero son raciones normales, además no lleva mucha azúcar por lo que no me siento culpable.


Para los que no lo conozcáis, el gazpacho manchego es una torta que se vende en casi todos los supermercados (Yo la he comprado en Mercadona), es muy barata, como unos 50 céntimos el paquete y con uno tenéis para dos personas. Y resulta muy atractivo al cocinarlo. En las instrucciones de consumo pone que se puede sustituir al arroz por torta cenceña y así tener platos nuevos. Yo lo voy a meter también en mis nuevos ingredientes de consumo diario. Son fáciles de hacer (más abajo os dejo la receta), sabrosos, sanos y encima son económicos. ¿Podemos perdir algo más?


GAZPACHOS MANCHEGOS VIUDOS:
1 cebolla grande
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
 2 dientes de ajo
1 ñora
3 hojitas de laurel
Sal y pimienta
AOVE
Pimentón picante
1 bote de tomate triturado (el mío además también llevaba cebolla)
Agua
Pasta de gazpacho

Ponemos abundante aceite y sofreímos la ñora, que más tarde picaremos en el mortero con la sal y un  par de dientes de ajo y retiramos.
Sofreimos las verduras bien picaditas hasta que se haga transparente la cebolla y entonces añadimos el tomate y las hojitas de laurel.
Especiamos al gusto, añadimos la ñora y dejamos cocer hasta que esté todo bien cocinado (Esta fritura la podemos guardar para hacer los gazpachos en otro momento o incluso para hacer otros platos: pasta, arroces...)
Y para cocer el gazpacho. añadimos a una sartén AOVE, la fritada de verdura y abundante agua caliente y dejamos que cocine todo un rato. Cuando ya está hirviendo añadimos la pasta de gazpacho y rectificamos de agua y sal si fuera necesario.
Removemos de vez en cuando y en unos 15 minutos tendremos listo nuestro gazpacho viudo.  

viernes, 15 de noviembre de 2013

Nutricióname: Días 9 y 10 de Vegano

Ayer no me dio tiempo a subir las sensaciones y menú del día, pero no pasa nada porque no hubo nada destacable. El desayuno me lo salté y en la comida hice boloñesa de nuevo con espaguetis de pasta de verduras. La verdad que muy ricos. Y en la cena, una patata asada con veganesa y una generosa ensalada con semillas de lino, tomates, picatostes, anacardos, lechuga, pasas, AOVE y reducción de Pedro Ximenez. Y como preparé un bizcocho de chocolate con fruta de cítricos confitados... piqué un trocito un rato antes de acostarme con un poquito de compota de manzana del Lidl (que aprovecho para decir que está deliciosa, ¡¡es mi nuevo ingrediente favorito!!).


Como veis se ha convertido en una rutina sin más. No hay demasiado en la evolución del experimento. Me encuentro fuerte, aunque liviano en la pesadez del estómago que solía tener antes. Por lo que siempre es bueno prestar atención a por qué ocurría esto. Continúo con mi rutina de intentar caminar lo que considero que es bueno para mí siempre que puedo, pero estoy pasando más tiempo en casa porque me paso muchas horas leyendo. Pero no dejo de caminar.

En lo referente al día de hoy, tampoco es que haya sido un día modelo de estudio. Me he levantado y almorzado un vaso y medio de zumo de naranja con un gran trozo de bizcocho a eso de las 11:15 o así, y hasta las 7:00 pm no he vuelto a tomar nada. Hoy tenía turno largo y no me apetecía llevarme de comer al trabajo y he aguantado las ganas hasta llegar a casa. He comido patatas asadas, un boniato al horno y un poco de boloñesa con pan que me dejé apartada ayer a cosa hecha. ¡Buf! Esta boloñesa creo que es lo mejor del experimento. Tenéis que probarla. Está buenísima. Y claro, viendo ya las horas... no es plan deponerse a cenar en un rato, pero antes de acostarme me tomaré un trozo de bizcocho con compota y un zumo de naranja. Pero sin abusar.

Recordad que todo lo que tomo siempre es vegano. Miro las etiquetas siempre que tengo dudas de si puedo consumirlo, y me da una rabia saber que TODO lleva leche en polvo... No lo imaginamos hasta que no lo leemos. Es increíble. ¡Es que está en todo!

¡Tú eres la clave!

Suena a título de Expediente X ¿Verdad? Pues así es. En nuestro organismo hay mucha información, o al menos en eso se fundamenta lo que se conoce como la DIETA DEL ADN. ¿Alguno ha oído hablar de ella? ¿Conocéis a alguien que se haya hecho las pruebas? También la llaman la Dieta del genotipo. Se trata, en resumidas cuentas, de consumir alimentos que potencien los nutrientes positivos para nuestro cuerpo y de descartar los que no lo son, de modo que obtengamos muchos beneficios (entre ellos bajar de peso, deshincharnos, digestiones ligeras... e incluso alivia las migrañas, la halitosis y muchos problemas más serios derivados de una incorrecta alimentación) y de una manera mucho más personal, ya que la dieta está obtenida en base a nuestro grupo y factor sanguíneo. Además, esta dieta te clasifica en varios niveles según tus resultados y te propone 14 categorías de alimentos de los cuales podrás añadir o eliminar dependiendo de tu genotipo.

En la teoría suena muy bien, pero ¿Realmente aporta una mejora? Ciertamente la variación de mi alimentación ha conllevado una mejora en las digestiones y también una leve bajada de peso. Esto no es más que una combinación diferente de lo que yo consumía, de modo que sin ser un hacha, puedo entender que algún alimento de mis costumbres anteriores no resulta muy beneficioso a mi organismo, pero lo difícil es saber cual. Por lo tanto, tiene sentido que así sea, pero no está de más cuestionarse si todo lo que se lee o se anuncia cumple lo prometido. Me encantaría buscar algo más sobre esto, y prometo dejar un enlace si encuentro algún centro que explique de una manera clara y adecuada el procedimiento y sus beneficios.

Mañana es el 11º día como vegano... Estoy en el ecuador.

¿Alguien dijo RENDICIÓN?

jueves, 14 de noviembre de 2013

Nutricióname: Día 8 de Vegano

Hoy he analizado un nuevo factor. De qué modo afecta a mi vida social fuera de casa mantener una dieta estrictamente vegana. He tenido que pasar el día fuera de casa y obviamente me puse a pensar si podría comer en algún lugar, y la respuesta a esto es, claramente no! De modo que he tenido que planificar mi menú con anterioridad, prepararlo y llevármelo todo el día a cuestas.

Como he salido muy pronto de casa, no he tenido tiempo de desayunar. Y es que, aunque yo lo intento, tengo la mala costumbre (que ya creo que no es costumbre, sino que no puedo) de no desayunar. Llevo sin hacerlo correctamente más de 20 años, imaginad. Únicamente cuando estoy acompañado: un viaje, familia... es cuando me apetece. Es más un acto social, que de nutrición. La cuestión es que, me he ido sin desayunar absolutamente nada. Hoy tampoco he hecho ejercicio específicamente, pero no he parado quieto en todo el día, por lo que considero que ha sido un día de actividad moderada. La comida que he preparado ha sido una ración generosa de arroz con espinacas y otras verduras. Algo que cumple mis necesidades nutritivas y que ademas podía transportarlo y comerlo sin demasiadas complicaciones. Y de postre un zumo de naranja. Otra cosa mal hecha por mi parte es llegar a casa sobre las 7 y no medir las cantidades de lo que voy a merendar. Llego con hambre por una mala planificación y al echarme a comer... me descontrolo, con la consecuencia de que por la hora que es, ya no voy a cenar en condiciones optimas. Y así ha sido. He preparado un bol de muesli con frutos secos y batido de chocolate de soja. Y como seguía con hambre, he tomado una rebanada de pan con humus. y unas papas de bolsa (tampoco muchas, un puñadito). He hecho las labores de la casa y me he puesto a preparar lo que será algún menú de los días venideros, que es lo que os voy a enseñar a hacer hoy: Hash browns. Al acabar de cocinarlos y cuando ya eran las 10, me he comido un par de hash browns con algo de pan y un vaso de pepsi light. Hasta aquí mi nutrición de hoy.

En cuanto a datos relevantes, ya llevo 8 días superados y era el momento de ver si físicamente había tenido algún cambio. Sé que fisiológicamente es muy poco tiempo para que haya cambios destacables, pero físicamente los hay. Me he pesado nada más levantarme, en el mismo lugar y después de hacer las mismas cosas de la primera vez, asearme, ducharme y pasar un rato en pie. Hace un tiempo leí que los líquidos del cuerpo tardan un poco en "asentarse" cuando nos levantamos de un largo periodo tumbados y que el peso podría variar, así que nunca me peso recién levantado. Pero realmente no recuerdo ni donde lo leí, ni si tendrá fundamento alguno esta cuestión, pero es algo que se me ha quedado grabado y siempre lo hago. Pues bien, he bajado 1 kilo exacto en 7 días. Recuerdo a navegantes que la finalidad del experimento nutricional no es bajar peso. No estoy haciendo una dieta de adelgazamiento. He modificado mis hábitos alimenticios para observar otras cuestiones y como consecuencia ha ocurrido la bajada de peso. 1 kilo no es mucho tampoco, pero es una pérdida moderada teniendo en cuenta que consumo mermelada y algún que otro frito (que yo antes no consumía jamás). 

Confieso que no pude esperar tanto y cuando llevaba 5 días me pesé y había perdido justo eso, de modo que los últimos dos días no habré perdido nada. Pero otra sensación es que me encuentro más ligero. Estoy más deshinchado y algunas personas han apreciado un cambio físico en mí diciéndome que me ven con menos volumen. Por lo que el cambio debe notarse a pesar de que la variable medible del peso no indique mucho más. Para una persona de mi corpulencia y talla perder un kilo es insignificante. No tengo variación ninguna ni lo contemplo como un mérito si quiera, pero la bajada de volumen si me parece significativa.

Confío en poder terminar satisfactoriamente los 21 días. Creo que lo voy a lograr, porque además he cogido hábitos de alimentos y ya pienso únicamente en lo que voy a comer mañana sin tener que echar atrás el menú porque hay algún ingrediente que no puedo tomar. Me sale intuitivamente. Es curioso, pero me llamó la atención que mi manera de pensar también se ha adaptado para hacerme las cosas más fáciles, tanto prácticamente como de manera anímica, es decir, no me siento que estoy restringiendo mis alimentos porque no hay ninguno que me tire para atrás. 

Y así puedo disfrutar de estos hash browns deliciosos. Que para los que no sepáis que son, os lo resumo: son la típica tortilla de patatas que se coloca encima de algunas hamburguesas ¿sabéis lo que os digo? Pues eso. Tiene forma de hamburguesa pero está enteramente hecho con patata y cebolla. Muy rico, pero muy laborioso. Aunque con la receta que os dejo abajo he hecho 7 unidades y las he congelado para tenerlas listas en el momento de consumirlas.


HASH BROWNS:
2 patatas grandes por cada  cebolla
1 cebolla grande
3 cucharadas soperas generosas de harina de trigo
1 cucharada de fécula de yuca (yo he usado maicena que también sirve)
Cebolla en polvo
Sal y pimienta
Orégano (y otros condimentos al gusto: pimentón, curry, eneldo...)
1 cucharadita de levadura
AOVE

Lo primero es rallar la patata y la cebolla de modo que que es la parte más trabajosa del proceso.
A esta mezcla le añadimos poco a poco todos los ingredientes y removemos bien. 
Veréis como va quedándose como una masa espesa, porque el agua que suelta la patata rallada y la cebolla se van uniendo a las harinas.
Y cuando esté listo, echamos a un molde hamburguesero de metal en una sartén con poco aceite, tampoco hace falta freirlo como una croqueta, y le damos la vuelta hasta que vaya quedando doradito y crujiente por ambos lados.
¡Cuidado que se pegan a la sartén!
...pero están ricos.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Nutricióname: Día 7 de Vegano

Y cumplida la primera semana como vegano! El séptimo día ha terminado y puedo decir que estoy muy orgulloso del esfuerzo. Porque os aclaro a todos que lo está siendo. Es bastante duro tener momentos de ansiedad y no tener algo que llevarte a la boca, pero no hay nada que con convencimiento no se pueda superar. Aquí la prueba. ¡7 días!

Hoy quería hablaros de lo que es la levadura de cerveza. Mi nuevo ingrediente favorito. Parece que con él se pueden hacer un montón de cosas, y entre ellas, queso vegano. Pero luego os contaré como hacerlo. De momento vamos a resumir un poco que beneficios tiene el consumir esta levadura. Tiene un alto nivel proteico por lo que podemos usarlo para complementar la ausencia de lo que obtendríamos del consumo de carne o derivados. Disminuye la ansiedad debido al cromo y además tiene vitamina B ideal para los nervios, el estrés o la depresión y otros muchos beneficios. ¿Hay pega? pues sí, la tiene. La levadura de cerveza es rica en fósforo y si este tiene un valor más alto que el de calcio, podemos tener problemas de descalcificación, por lo que es mejor no consumirla en exceso, o contrarrestar los efectos tomando un suplemento rico en calcio o lo que es mejor, leche y alimentos ricos en calcio, pero como se trata de ser vegano... no abusaremos y de momento, todo controlado (3'5 € el bote en copos del Mercadona).



En cuanto a mis sensaciones: hoy me encuentro más ansioso que otros días. Nada descontrolado tampoco, pero sí he comido poco y no sé si eso puede haberme hecho estar nervioso, como cuando los niños necesitan dormir. He desayunado un vaso de batido de chocolate de soja con un puñado de muesli y un trozo muy pequeño de bizcocho. En la hora de la comida tenía que haber comido algo más, pero en ese momento no tenía muchas ganas y tan sólo con 3 hamburguesas como las de la cena de ayer con queso, veganesa y un poco de pan he tenido suficiente. Claro! Así estaba esta tarde... Rabioso por comer algo, así que he picoteado unas gominolas y al llegar a casa me he dado el capricho de un aperitivo previo mientras hacía la cena. Pepsi light sin cafeína y unas papas fritas de bolsa. He preparado una menestra de bote, de la marca Gutarra que me encanta, con un poco de aceite y rehogándolo en la sartén. Delicioso. Una tosta con salmorejo y otra con humus. Y un trozo de chocolate puro ¡Ummmm!

Ya sabéis que sigo investigando cosas que contaros y si alguno tiene propuestas, recordad que estoy abierto a todo y a contar desde mi perspectiva como lo siento. De momento os dejo con esta receta de queso vegano. Es de textura parecida a un cheddar blando. A mí se me ha ido un poco la mano con el ajo en polvo, pero podéis hacerla con lo que queráis para darle sabor. Así que yo probaré a buscar si es apto para veganos el saborizante de alguna marca de reposterías, y así añadirle el extracto de queso de cabra y ya es lo máximo: queso de cabra sin llevar ni leche! ¡...La leche! Os invito a probarlo. Es cuanto menos digno de mención poder hacer muchos quesos en poco tiempo, por poco dinero y además con los sabores que queramos. ¿Se os ocurre algún sabor que deba probar?


QUESO VEGANO:
1/4 de medida de levadura de cerveza
1 medida de agua
2 cucharadas soperas de maicena
1/2 cucharada de ajo en polvo (opcional otros sabores de hierbas o extractos)
1 pizca de sal
1 cucharada de AOVE
1 cucharada de zumo de limón

Mezclamos todos los ingredientes en un cazo menos el AOVE hasta que espese.
Lo retiramos del fuego y añadimos el aceite y un chorrito de agua. Mezclamos bien la masa y colocamos en un recipiente para enfriarlo en la nevera o en el congelador (No hace falta aceitar el molde, desmolda estupendamente bien)
Y ya tenemos nuestro queso vegano sin leche de ningún tipo. Curioso, verdad?

lunes, 11 de noviembre de 2013

Nutricióname: Día 6 de Vegano


Hoy quiero empezar con humor. Qué es justo como me encuentro. Además he visto esto nada más despertar, me ha hecho gracia y quería compartirlo con vosotros.

El tofu es algo que no creo que pruebe porque hace bastante tiempo lo probé motivado por la frase: "si el tofu es bueno y estupendo porque se come de todas las formas y encima no engorda... pues voy a ver si me engancho" Claramente eso nunca sucedió. Y la verdad que no guardo buen recuerdo del sabor, por lo que quedará en lo que reza la cabecera.

En cuanto a la alimentación de hoy, veamos: Para desayunar un vaso de horchata sin lactosa y un trozo de bizcocho. En la comida, calabacín cocido al microondas con los restos de boloñesa de ayer y unos biscotes con margarina y sal. Y en la cena: un tomate laminado, un poco de maíz dulce, un poco de humus y unas estupendas hamburguesas. Como leéis. Hamburguesas con su mayonesa y su ketchup. Todo cumpliendo el reto, no os asustéis que mi sexto día está al caer y voy por buen camino. Y de postre, un yogur de soja y maracuyá.

La actividad física de hoy ha sido menor. Turno corto en el trabajo y no he salido a caminar. He hecho compra otra vez y lo único extra que he hecho ha sido pasear por el supermercado.

Como dato voy a destacar que esta mañana me he despertado con hemorragia nasal. Hacía mucho tiempo que no me ocurría, pero hoy a las 6 de la mañana me he levantado como si fuera un zombie. Toda la cara, especialmente la boca y la nariz, eran borbotones de sangre. A mí alguna vez me ha ocurrido esto por lo que tampoco lo veo alarmante y últimamente cuando me estoy aseando, en alguna ocasión me ha ocurrido también. Aunque lo que me llama la atención es que, ha sido sin tocarme ni ejercer presión. Y yo me planteo: ¿Quizá la sangre esté menos densa? ¿Es posible que se haya bajado el nivel plaquetario por la alimentación en tan pocos días? ¿O estamos ante un caso excepcional? Yo me encuentro muy enérgico y no he notado bajones ni de ánimo, ni de nada. Por lo que no pienso que sea algo derivado de la alimentación, pero igualmente lo comentaré con algún médico amigo.

Voy a compartir con vosotros algo me ha llegado a través de una amiga y compañera, también bloggera de Cocinando Momentos. Y es que todos estáis siguiendo conmigo el reto. Gracias. El caso es que Noe me ha mandado un enlace con un montón de recetas veganas para hacer galletas caseras y dar por sentado que alguna de esas haré y os contaré qué tal han quedado. Pero por si hay algún curioso adelantado, os dejo también el enlace pulsando aquí: Galletas Veganas hasta que llegue el día de hacerlas y contarlo en el blog.




De las hamburguesas quiero compartir el paso a paso y bajo os dejo la receta con todo. Algo súper fácil. De textura bien, han saludo jugosas y he guardado incluso alguna como veis en la última foto para hacerlas mañana. Aunque la verdad que como no controlo mucho la soja texturizada, no sé si mañana estará incomible. Ya os contaré.


HAMBURGUESAS VEGANAS:
1 taza de soja texturizada fina
4 cucharadas soperas de harina de trigo
1 cucharada de harina de maíz (maicena)
1/2 cebolla picada
1/4 pimiento rojo
1/4 pimiento verde
1 diente de ajo picado muy fino
3 cucharadas de salsa de soja
Sal y pimienta
Orégano
1 cucharada de curry
1 cucharada de pimentón picante
1 cucharada de levadura de cerveza
Pan rallado
AOVE 

Hidratamos la soja en agua caliente. Dos tazas de agua por cada taza de soja. Picamos las verduras y las pechamos un poco en el microondas para que se ablanden.
Cuando tengamos la soja la escurrimos para que no quede con mucha agua y así no se deshagan las hamburguesas al darles la forma.
Y añadimos todos los ingredientes en un bol hasta que obtengamos una masa adecuada para hacer las hamburguesas.
Si veis que se queda demasiado líquida o poco pegajosa, podéis añadirle un poco de pan rallado hasta que consigamos la textura deseada. 
Damos forma y freímos en AOVE.

¡A disfrutarlas!

Nutricióname: Día 5 de Vegano

Los domingos son días de caprichos para todos, y yo he hecho lo propio.

Me he levantado a las 11 y algo aunque hacía ya tiempo que estaba en la cama pensando y mirando cosas en el móvil y el mac, pero el remoloneo en la cama hoy me apetecía un montón. He hecho cosillas en casa cuando me he levantado y a la hora de desayunar, pues ya era hora de comer, así que hoy a nivel práctico sólo 2 comidas a lo largo del día. Y sé perfectamente que está mal hecho, pero es que hacer las comidas a la hora correspondiente, es lo que más me cuesta. 

Ayer os contaba que compré en un supermercado soja texturizada y hoy he visto un montón de vídeos  sobre como emplearla. Hay un muchas de formas de hacerlo pero yo he optado por la salsa boloñesa. Como veis en la foto la soja se presenta en forma de copos y sinceramente no me daba confianza ninguna, pero estoy fascinado!! El paquete cuesta poco más de un euro y son 300 g. pero viendo el resultado, sinceramente cunde muchísimo. Ya era hora de economizar la cesta de la compra.





Después de cocinarla tiene el aspecto idéntico a la boloñesa de carne y el sabor es el mismo. Esta salsa bien espaciada no tiene nada que envidiar a la otra.

A la hora de la comida me he preparado de nuevo pasta vegana con boloñesa y de postre un plátano y una pera. En la merienda, una infusión de frutos rojos y unas nueces y para la hora de la cena, 3 rebanadas de pan tostado con salmorejo y unas papas cocidas con un poco de boloñesa también. ¡Madre mía es que está tan buena!

Ésta seguro que la repito más de una vez pasado el experimento.

De la soja he escuchado y leído bastantes cosas y algunas no demasiado buenas pero quiero consultarlo con mi profesor de Nutrición Humana, que mejor que un experto, nadie para aconsejarnos. Y en cuanto tenga conclusiones al respecto, os las traslado. Es un tema en el que se me van las horas buscando y leyendo. Pero si conoces un artículo o datos al respecto y te apetece compartirlo, lo comentamos.

En cuanto a sensaciones anexas, nada reseñable. ¡He descubierto en la pasta el secreto de mi fuerza! Eso sí. Me encuentro muy animado y sobre todo contento de ver que pasa un día más y pronto cumplo una semana como vegano estricto. Algo que aunque no es vital ni de importancia para nadie más que para mí, personalmente es un reto que espero poder superar. Y en el último post explicaré motivaciones del experimento, resultados y sensaciones generales más abiertamente. Todavía no me he pesado, pero tampoco creo que haya cambios espectaculares. Eso sí, espero no haber cogido peso porque entonces se acaba el experimento en el mismo momento. La locura me embriaga sólo con pensarlo. Vivirlo puede ser algo de lo que no me recupere. Pero mañana me espera un menú más ligero.

No he cenado muy tarde tampoco y me está entrando un poco de hambre, así que voy a darme el último capricho del finde, una peque-recena: medio vaso de zumo y un trocito de bizcocho antes de irme a dormir. Pero antes os dejo con la receta paso a paso de la estrella indiscutible del día.


BOLOÑESA VEGANA:
1 cebolla grande
1 zanahoria rallada
1/2 pimiento rojo 
1/2 pimiento verde
Champiñones
Salsa de tomate frito
Pimentón picante
Orégano
Sal y pimienta
Cominos en polvo
2 cucharadas soperas de salsa de soja
Un poquito de ají (optativo)

Primero tenemos que rehidratar la soja texturizada en agua hirviendo. Añadimos 1 parte de soja por cada 2 de agua hirviendo y lo dejamos reposar durante unos 30 minutos.
Mientras realizamos un sofrito con todos los ingredientes menos la salsa de tomate y las especias.
Cuando esté la cebolla medio pochada añadimos la soja escurrida sin agua (No es necesario estrujarla para esta receta. Basta con colarla)  y rehogamos un poco dando unas vueltas a todos los ingredientes. Añadimos la salsa de tomate y especiamos (como veis en las fotos superiores).
Dejamos cocinar a fuego medio durante unos 30 minutos y si es necesario añadimos un poco de agua para que la salsa quede a nuestro gusto. 

El mío, ya lo veis en la foto. ¡Realmente buenísima!

Empieza una semana nueva. ¡GO!

domingo, 10 de noviembre de 2013

Nutricióname: Día 4 de Vegano

De nuevo estoy emocionado por poder comentar con vosotros que he superado un día más y que sigo muy motivado con el experimento. La verdad que hoy ha trascendido el día sin demasiada novedad. He trabajado y por la tarde he ido a andar y he aprovechado para recorrer tiendas, pero nada del otro mundo.

En cuanto a la nutrición que es lo importante: He desayunado poco y muy temprano. Medio vaso de horchata sin lactosa (y que lleva parte de leche de soja también) y unos pocos cereales. Nada a media mañana. Pero como he tenido turno largo en el trabajo y he tenido que comer casi a las 4:30-5 pm estaba hambriento, así que he cogido el plato como si no hubiera mañana. Un plato enorme de espaguetis carbonara veganos. Con su cebolla, champiñón y en lugar de bacón... Anacardos. Y una salsa como nata, pero 100% vegetal. Bien condimentado y abundante cantidad. ¡Era justo lo que necesitaba! En serio que me han repuesto. Esa sensación de que comes algo muy saciante me ha dejado satisfecho del todo. Así que igual mañana en la comida apueste de nuevo por la pasta porque he comprado soja texturizada para hacer salsa boloñesa. Como la comida ha sido tan tardía, nada de merendar. Y para la cena, una ensalada con lechuga, tomate, maíz, picatostes, pasas, semillas de lino y almendras con aceite y reducción de Pedro Ximénez. Sin demasiado historia. Eso sí, necesitaba dulce en el cuerpo y me he tomado un batido de chocolate de soja (bastante bueno) y bizcocho (hoy me sabía como a pan pero con textura de bizcocho. Un misterio) y un poco de mermelada de ciruela.

En cuanto a las novedades sobre las tiendas he visitado El Corte Inglés que me habían dicho que tenía bastantes productos, así que he aprovechado la tarde y aquí os traigo reflexiones al respecto.


La primera de ellas es que, ser vegano implica tener un bolsillo generoso para hacer la compra si pretendes comer algo, más masticable que una hoja de lechuga iceberg o chupar un apio. En la parte de refrigerados del departamento de vegetales y frutas teníamos un apartado que ponía "Productos Eco" y casi todo lo que podría ser (para mí digo, ¿eh?) una mínima ración no bajaba los 4 ó 5 €: Salchichas de tofu, hamburguesas (2 unidades bastante escasas por paquete) de espinacas y soja, de tofu y champiñones... filetes de Seitán (que es un preparado moderno a base de gluten de trigo que también se conoce como carne vegetal), etc. Esto del seitán la verdad que tiene una pinta... diferente, pero indagaré más en su cocinado y si hay variedades y ya os contaré mejor.

Después he estado dando vueltas por el supermercado en general. Pasillo a pasillo. Quería saber si un vegano puede sentirse integrado en el orden de compra o por el contrario tiene que acabar muriendo en los estantes de dietética y productos que la gente que no está a dieta rechaza nada más mirarlos por muy bonitos y gente feliz que pongan en el envase. Pues bien, así es. No hay manera de hacer una compra en condiciones. Una vez te sales de los pasillos que veis en las fotos, lo tenemos todo prohibido.



Es verdad que El Corte Inglés tiene un gran surtido de productos como veis en las fotos, e incluso había algún pasillo más, pero está como digo, apartado de un proceso de compra natural.

El tema dulces es una cosa que quería ver con detenimiento porque la verdad que no poder comer un dulce procesado (unas galletas, un bizcocho con chocolate, unas... lo que fueran) me pesa en algunos momentos del día. Aquí veo lo que realmente consumo diariamente sin darme cuenta. Y aunque cuido bastante mi compra porque es la mejor manera de controlar lo que como, siempre tengo galletas de varios tipos, rellenas, con miel, con chocolate... y algún que otro dulce, bien sean magdalenas o croissants o similar para esos momentos de placer íntimo que supone comerse algo así disfrutando cada bocado ¿sabes lo que quiero decir, verdad? Pues después de leer las que más pinta tenían de ser aptas, nada de nada. Todo contiene proteína de la leche en polvo utilizada para su fabricación, por lo que he desistido y creo que igual mañana hago unas galletas caseras. Lo decidiré según vaya pasando el día.

En cuanto a la parte de sensaciones, estoy muy contento y realmente hoy no he tenido la flaqueza de ayer que sí ansiaba limpiarme el aceitaco que me chorreara de una cheese burguer muy grasienta con la manga de la camisa. El plato de pasta ha sido la energía que necesitaba.

Algo más personal que sí he notado y que me deja sorprendido es que pensaba que la líbido igual podía verse afectada y mira tú que no. Estoy que me encuentro con una actitud vigorosa de lo más vivaracha. He estado leyendo artículos pero no he profundizado demasiado en el tema a nivel científico y en las consultas que he hecho por internet se habla de una relación directa entre ciertos alimentos vegetales y el deseo sexual. Yo tenía entendido como todos lo de la canela y el picante, un mito desde mi punto de vista que creo que es más sugestión que reacción química, pero el consumo abundante y continuado de algunos frutos secos parecen ser también un alimento con este efecto ¿os animáis a probarlo y decirme si notáis lo mismo?

Por lo demás creo que sin mucha relevancia en los cambios. Cansado por la actividad diaria, pero no más que de lo que podría estar un día cualquiera hace un par de meses con la dieta que seguía. Eso sí, muy feliz de ver lo mucho que me estáis siguiendo en el camino. GRACIAS. Recibo muchos comentarios y mails a través del blog y ¡¡¡¡¡me encanta!!!!! Esto es sin duda lo que me hace escribiros a estas horas en lugar de dejar mis pensamientos para otra ocasión.

Un reto que se cimienta. Quinto día... ALLÁ VOY!



viernes, 8 de noviembre de 2013

Nutricióname: Día 3 de Vegano

Tercer día cumplido!

Tengo que reconocer que hoy estoy sufriendo la ansiedad de las grasas!! Sólo pienso en comer pizza con mucho queso, hamburguesas con mayonesa, sandwiches de bacon... ufff voy a parar porque no sé cuanto puedo resistirlo.

Hoy he tenido mucha energía todo el día, aunque ahora mismo me encuentro algo más apático. He llegado de caminar una hora, me he dado una ducha y casi no tenía ni ganas de cenar. Pero creo que es porque chupar un apio no motiva demasiado.


Para desayunar hoy he tomado un tazón grande de muesli con chocolate puro y zumo de naranja. Tengo que decir que he probado la leche de soja y sinceramente... No me gusta nada el sabor. Es como si fuera leche cortada o no sé bien como describirlo, pero llego a la conclusión de que si alguien la toma es por convencimiento y no por placer. Eso lo tengo muy claro. Como el tabaco.

En general ha sido un día de aprovechamiento, así que hoy he comido las sobras del festín de ayer. En la comida, el Cous Cous de cebolla y calabacín con unas tostas de pan con tomate frito casero y algo de especias por encima. Y muuuucha Pepsi light sin cafeína (esto último porque ahora con mis 30 años cumplidos soy como los zagalicos de 8. Si tomo cafeína me desvelo). A media tarde me ha entrado hambre y como he estado en casa haciendo cosas, pues el hecho de ir a la nevera una y otra vez me iba y me venía a la cabeza, así que, he cogido 4 kiwis pequeños y un puñado de anacardos y esa ha sido mi merienda. Y para cenar, ya os digo que estaba muy desganado, me he comido el calabacupcake que quedaba con veganesa y pepsi y después he decidido probar el bizcocho vegano que he hecho, un par de vasos de zumo y pan tostado con margarina y otra con aceite. Nada elaborado, pero esa ha sido mi cena.

El bizcocho lo he hecho esperando calmar mi ansiedad, no tanto por la comida sino más bien porque hoy no tenía plan porque había que estudiar y cocinar me relaja mucho. Reconozco que está muy suave. Prácticamente no está dulce y aunque tiene una textura perfecta, el sabor es algo insulso. Tenía que haberle agregado extracto que tengo de almendras y vainilla, pero por si no salía bien...

Probaré nuevas variaciones estas semanas que aún quedan. Pero de momento, os dejo con una receta modificada a mi antojo de este bizcocho vegano.


BIZCOCHO VEGANO:
3 tazas de harina (yo he utilizado harina de trigo integral)
2 tazas de leche de soja (aunque la receta original llevaba leche de arroz. Yo probaré la siguiente con leche de almendras que seguro que le da un sabor estupendo)
1 taza de aceite de girasol (el AOVE es demasiado fuerte y da mucho sabor)
1 taza y media de azúcar (la original lleva de caña)
Ralladura de limón o de naranja
1 taza de frutos secos al gusto (yo no le he puesto a éste)
1 sobre de levadura
Y si se quiere se puede sustituir la ralladura de fruta por cacao en polvo al gusto

Mezclamos los ingredientes secos primero en un cuenco grande y cuando ya lo tenemos, añadimos primero la leche y luego el aceite. Después de tener una masa homogénea podemos ponerle los frutos secos, la ralladura, el cacao, etc.
Enharinamos un molde y lo cocemos hasta que esté listo siguiendo las reglas que usamos habitualmente para los bizcochos normales.


Tercer día terminado! ¿Qué deparará mañana?

Nutricióname: Día 2 de Vegano

Ayer no pude poner el post por la noche como tocaba porque tuve cena con Álvaro y Tanya. Hacía tiempo que nos les veía y quedamos para que fueran partícipes también de la aventura que hoy os cuento. El caso es que la cena se alargó y ya no tuve ganas de ponerme a escribir, pero aquí estoy.

El día empezó desayunando un plátano nada más y hasta la hora de comer ya no tomé nada porque no me apetecía. Realmente me encuentro muy vital de energía, pero claro... llevo dos días. A la hora de la comida una maxi ensalada de lechuga, tomate, pasas, almendras, picatostes, semillas de lino y anacardos y todo regado con un poco de salmorejo. Así es una manera más sana de añadirle salsas a las comidas sin sumar demasiadas calorías. Tomé algo de hidratos con el pan y los garbanzos del humus con el que acompañe la comida.


Por la tarde estuve estudiando así que no pude salir a caminar. Se me echó la hora encima y no calculé bien. Me fui a por el cous cous que me faltaba para la cena y me puse a prepararla. Tardé como 2 horas en hacerlo todo, y es que una de las cosas que menos me gusta es que para hacer cualquier cosa vegana se tarda muchísimo y son cosas extremadamente elaboradas para lo poco que lucen luego. 

He seguido leyendo cosas sobre la dieta vegana y cómo lo viven quienes se rigen por ella. Una particularidad que saco en claro a día 2 es que la dieta vegana no es un concepto de alimentación si no una consecuencia de una creencia y un estilo de vida. 

En todas las páginas en las que me meto se utiliza la expresión de una receta para exponer otras muchas creencias y eso me resulta bastante desagradable. Es más, en algunos foros he llegado a leer como se refieren a las personas que consumen carne y derivados como "Carnacas" a modo despectivo. Incluso una persona como yo que realiza la dieta vegana (independientemente del tiempo de mi experimento) no sería bien considerado por aceptar abiertamente que haya gente que disfrute con el consumo de una dieta no vegetariana. Por lo que resulta algo sectario este punto.

Todavía no he podido ir a los supermercados especializados, pero hoy libro y lo mismo me dejo caer por el centro de Murcia y doy un paseo por las tiendas que me han recomendado para daros mi opinión sobre ellas.

Dejando a un lado esas experiencias anexas a la nutrición, os dejo la foto del menú que tuvimos para degustar por la noche:


Para aquellos más curiosos que les gusta descifrar todo el enigma de las cartas del restaurante os lo explico llanamente: 
  • Remix verde = Ensalada completa
  • Cous cous sexy = cous cous de cebolla y calabacín con canela y picante
  • Sukini relleno = Calabacines rellenos
  • Peras nevadas = Peras peladas coronadas con yogur de soja y maracuya con virutas de chocolate

Puse de entrantes la sobrasada vegana que resultó ser el éxito más asombroso y también un clásico, el humus. Y por descontado, pan de semillas integrales, llamado por el propio supermercado donde lo compré: Pan campeón del mundo.

Y como receta de hoy os dejo una inspiración y creación propia que surgió por ganas de usar la manga pastelera meramente. Desde que no como huevos los bizcochos caseros han quedado abandonados en el olvido pero la patata cumple con éxito la función.


CALABACUPCAKES
Ingredientes para 3 personas:
2 calabacines gordos para que podamos vaciarlos y rellenarlos luego
3 patatas grandecitas
Romero
Veganesa
Un par de Ajos
Margarina vegetal
Pimentón (a mí personalmente me gusta picante, pero depende de los comensales)
1 lata de champiñones laminados
Sal 
AOVE (aceite de oliva virgen extra)

Ponemos en la parte baja de una olla con recipiente al vapor las patatas cortadas en gajos en abundante agua con el romero , los ajos y un poco de sal. En el recipiente al vapor ponemos los calabacines  ya cortados y vaciados previamente para que se cuezan con el aroma del romero de las patatas. Los rociamos con sal y un chorrito de AOVE.
En una sartén aparte salteamos los champiñones muy finamente picados para que no atasquen la manga pastelera cuando vayamos a decorar con el puré de relleno. Añadimos el pimentón y dejamos que pochen. Cuando esté todo hecho lo retiramos del fuego y dejamos templar los calabacines mientras hacemos el puré. Machacamos las patatas en un cuenco con margarina, un poquito de romero, veganesa y los champiñones con el pimentón. 
Metemos en la manga pastelera y decoramos rellenando en forma de cupcake el calabacín.
¡Et voilà!


Los comentarios fueron muy positivos, pero espero que si los hacéis me deis los vuestros.

¡Seguimos con el plan!